El caso de la agencia de marketing que quería IA pero necesitaba automatización
Trabajando con un equipo en una agencia de marketing, escuché la siguiente frase:
“Necesito IA para automatizar cosas repetitivas, así tengo más tiempo para pensar en la marca, generar ideas innovadoras y generar ideas”.
Y a primera vista esto parece tener sentido.
Pero aquí hay un error conceptual.
La IA no debería asociarse automáticamente con procesos repetitivos.
El punto principal es comprender la naturaleza del problema.
La IA fue creada para lidiar con la incertidumbre, la interpretación y la generación de ideas.
La hicieron pensar.
Esto no significa que la IA no pueda realizar procesos repetitivos.
Incluso lo logra.
Pero es una mejor herramienta cuando el resultado no es único, cuando puede variar,
y aún así considerarse correcto.
Como en el ejemplo de un poema.
Si pides 100 poemas, es posible que obtengas 100 resultados diferentes.
Y, sin embargo, todas tienen razón.
Ahora piensa en otro tipo de problema:
“Calcule el tamaño de una viga que sostendrá un edificio”.
Si le preguntas esto a 100 ingenieros diferentes, todos deben llegar al mismo resultado.
Este es un problema determinista.
Aquí no quieres variación.
Quieres precisión.
La IA puede incluso hacer este cálculo.
Al igual que una persona también puede hacerlo.
Pero, en este caso, la automatización tiende a dar mejores resultados.
Más confiable.
Más predecible.
Volviendo al caso.
El equipo dio en el blanco.
Querían tener tiempo libre para pensar.
Pero estaban cometiendo errores con la herramienta.
El pensamiento correcto sería diferente.
Utilice la automatización para encargarse de tareas deterministas repetitivas.
Y utilice la IA para ayudar con el pensamiento, las ideas y la lluvia de ideas.
Y aquí es donde entra en juego la visión del sistema empresarial.
Un sistema eficiente no sólo utiliza personas.
No sólo utiliza la automatización.
Y no sólo utiliza IA.
Utiliza todos los recursos para lo que mejor sabe hacer.
Eso es lo que significa configurar un sistema eficiente para su empresa.
La gente es diferente.
Ellos piensan.
Ellos crean.
Ellos innovan.
Y la inteligencia artificial también.
Al igual que las personas, la inteligencia artificial puede generar algo que nunca antes habías visto.
Puede producir nuevas respuestas.
La IA puede crear poesía que nunca se le ha enseñado.