Reclutamiento e incorporación de personas versus construcción de agentes
Reclutamiento e incorporación de personas versus construcción de agentes
En el mundo de Recursos Humanos, una de las primeras responsabilidades es el reclutamiento.
Cuando surge una necesidad, la empresa abre una vacante y busca a alguien que pueda desempeñar ese rol.
Se reciben los CV, se entrevista a los candidatos y, entre las opciones disponibles, se elige a la persona más adecuada.
Este proceso está limitado por el suministro.
La empresa no crea candidatos, simplemente elige entre los existentes.
Después de la contratación viene la incorporación.
El nuevo empleado necesita comprender la empresa, sus procesos, reglas y cultura.
Recibe materiales, aprende en la práctica y, con el tiempo, mejora su desempeño.
Ahora, echemos un vistazo al mundo de los Recursos artificiales.
Aquí la lógica es diferente.
No existe el “reclutamiento” en el sentido tradicional.
No esperas a los currículums.
En lugar de eso, usted construye el agente que necesita.
La limitación deja de ser la oferta de candidatos y pasa a ser la claridad con la que se define el problema y el rol de ese agente.
Por lo tanto, la construcción de agentes equivale a reclutamiento e incorporación al mismo tiempo.
No sólo “contratas” al agente, lo creas con su rol, objetivo y contexto inicial ya definidos.
Para hacer esto, puedes utilizar marcos específicos, como CrewAI, que te permiten estructurar agentes e incluso equipos de agentes.
Hay una capa técnica en esta construcción, pero el punto central está en la definición.
Antes de cualquier implementación, es necesario tener clara la necesidad.
¿Qué problema hay que resolver?
¿Esta tarea debería ser realizada por un humano, un agente o un equipo híbrido?
A partir de esta decisión comienza la construcción.
Y esta construcción sigue algunos elementos fundamentales:
- Identidad: Le das al agente un nombre y título. Esto ayuda a organizar y guiar su comportamiento dentro del sistema.
- Objetivo: ¿Qué debe hacer el agente? ¿Qué resultado debería dar?
- Antecedentes: Es el contexto que guía cómo debe pensar y comportarse el agente. Un modelo generalista puede responder a muchos temas, pero cuando usted dirige el rol (como un analista legal o un especialista financiero), el enfoque cambia.
- Entrada y Salida: ¿Qué recibe el agente? ¿Y qué necesita entregar? Esta definición evita respuestas genéricas y hace que el trabajo sea más predecible.
- Herramientas y Memoria: Las herramientas permiten al agente interactuar con sistemas externos. La memoria, a menudo estructurada como material de referencia, le permite utilizar información específica de la empresa, como documentos, procesos y normas internas.
Aquí es donde entra en juego el equivalente a la incorporación.
Así como un nuevo empleado recibe materiales y aprende cómo funciona la empresa, el agente también necesita este contexto para operar correctamente.
La diferencia es que, para el agente, este acceso es inmediato y continuo.
Veamos un ejemplo práctico:
Imagine que necesita un agente para revisar contratos legales.
Podrías construirlo así:
- Nombre: ContratoBot
- Cargo: Analista Jurídico
*Objetivo: Analizar contratos, identificar riesgos y sugerir mejoras - Antecedentes: Licenciado en Derecho, con 10 años de experiencia en contratos mercantiles
- Entrada: Contratos en formato texto
- Salida: Informe con análisis de riesgos y sugerencias de mejora.
- Herramientas: Acceso al sistema de gestión de contratos de la empresa.
- Memoria: Base de conocimientos con plantillas de contratos, cláusulas estándar y jurisprudencia relevante.
Con esta construcción, no sólo se “contrata” un analista jurídico, sino que lo prepara para desempeñar su rol de manera eficiente y acorde al contexto de la empresa.
Por lo tanto, construir un agente no es sólo configurar una herramienta.
Es definir claramente un rol dentro de la empresa.
Y cuanto más clara sea esta definición, mejor será el resultado.